Viajar a Perú

Diario de viaje


Carlos y Almudena Hola, me llamo Carlos y voy a relataros las incidencias del viaje que he realizado junto a mi pareja Almudena durante un mes por Perú, no hemos podido recorrerlo entero, Perú es casi tres veces España, pero si una parte muy importante, algún día volveromos para recordar y completar geográficamente el recorrido. Con este relato no pretendo hacer una obra literaria, solo dar a conocer lugares y situaciones que puedan servir de guia y facilitar el camino a otros viajeros que vengan detrás.


NAZCA


!Almu! Despierta que ya estamos, son las 00.00 más o menos y ahora tenemos que coger nuestros mochilones y buscar alojamiento. Lineas de NazcaLa estación de bus de Nazca, por llamarla de alguna forma, está al principio de la ciudad en la calle principal. Así que nos dedicamos a preguntar por una habitación en los diferentes hoteles y hostales que hay en la calle. De momento todo bastante caro, y las mochilas pesan, y estamos cansados, tenemos sueño… en fin, y es que Nazca es un punto de referencia turística en Perú, gracias a sus famosas líneas de origen desconocido pero que dejan marca en el desierto que rodea la ciudad. Por cierto tengo todo el tiempo la sensación de estar en el desierto pero en México, y yo nunca he estado allí! Qué cosas más raras. Al final de la calle llegamos a la Plaza de Armas de la ciudad y allí preguntamos en otro hostal: ”Nasca Trails”, este si que va a ser el nuestro, además… el encargado que estaba un poco dormido… es muy majete, se llama Fernando y es un indio con unas greñas muy chulas y hacemos migas con él, muy buen rollo, es un tío que es un artista, hace collares de huesos de pájaro y foca que recoge en la playa, también toca la guitarra, después de charlar un poco con el nos vamos a dormir, la habitación nos cuesta 30 soles, y aunque no entra el desayuno no está mal. Menudo día que hemos pasado, Islas Ballestas, Reserva Nacional de Paracas, Bus, ahora Nazca, joer, menudo ritmo... a roncar.

Nos hemos levantado y en el hostal nos ofrecen llevarnos a desayunar a otro de los mismos dueños y vamos. Desayunamos un te riquísimo de canela y clavo con leche, tostadas, mantequilla y mermelada, zumo, huevo revuelto (por cierto muy bueno). El hostal a donde nos han llevado tiene muy buena pinta, es una casa con sus habitaciones de hasta 5 personas y tiene un patio en el que están currando Fernando y un colega suyo que se llama Ronald y que está totalmente pasado el pobre. Planeamos un poco el día y preguntamos cómo no por las Líneas de Nazca pero nos parece un poco caro para lo que es, nos piden a partir de 50$ usa, cada uno, y decidimos una alternativa. Nazca es una ciudad que parece que está en guerra, están todas las casas medio caídas y el tipo de construcción es bajo cubico y de adobe, techos planos de cañizo y poco más; lo que le rodea son grandes montañas áridas, (por esa zona se encuentra la duna más alta de Perú dónde se puede hacer también sand-board), y desierto, desierto por todas partes y del terreno salen una especie de pirámides de tierra y piedra de diferentes tamaños pero que para mí, son muy sospechosas. La ciudad es bulliciosa y ocupada,(hay mucho trabajo por hacer!). Nos está gustando pero parece el verdadero salvaje oeste.

. Vamos a comprar los billetes de bus que nos llevará a Arequipa (viajaremos de noche), y por el camino aprovechamos y vemos las diferentes excursiones que se pueden hacer en Nazca, y nos decidimos por el Cementerio Chauchilla en donde hay momias muy bien conservadas expuestas en sus tumbas.

Tras comprar los billetes de Arequipa, dejamos en la misma oficina de bus los equipajes, todas suelen tener un sitio seguro para el equipaje, y nos encontramos con un cazador de turistas, que es el que nos vende lo del Cementerio Chauchilla, tras regatear precio, que por lo que vemos es una cosa que ahorra mucho, acordamos 35 soles los dos y nos vamos con él hasta su hostal, donde nos esperan dos francesas que desgraciadamente para ellas van a pagar más que nosotros, y es una cosa que nos pide el chico, que seamos discretos con lo que pagamos…je je, menudo cabroncete. Bueno, al Cementerio nos lleva un chaval que dice que tiene veinte años, pero que no se lo cree ni borracho, y tras un viajecito de una media hora, llegamos al cementerio, pues eso todo plano la ciudad a lo lejos, las montañas ahí al lado y varias tumbas abiertas con lo que tenían dentro, todo ello bastante bien conservado. Se pueden ver a lo lejos pequeños remolinos que se forman en el desierto, el lugar desde luego es salvaje y olvidado. Después del cementerio nos vamos a una casa en la que hacen artesanía, vasijas, platos, ceniceros, todos esos rollos y nos hacen una demostración.

Cementerio de Chauchilla

También teníamos en la visita el taller del oro, pero al no estar su dueño en casa no pudimos verlo. Tras la visita del taller de cerámica nuestro amigo guía nos deja en el centro de la ciudad, y nos damos un voltio a ver que comemos, y nos metemos en un garito con muy buena pinta todo hecho de cáñamo y madera en plan chiringuito tropical pero que no tienen casi nada, en fin, otro día habrá más suerte. Después de comer decidimos ir a ver las líneas, pero de otra forma, se puede coger un bus que te dejará en una torreta que hay en el desierto a pocos kilómetros de Nazca y desde donde se pueden ver las líneas aunque claro no es como desde el avión, subimos y…. bueno no está mal pero… allí nos hacemos unas fotillos con una familia. Hace mucho aire así que nos piramos que ya está visto; eso está en medio de la nada así que hay que tener un poco de paciencia y calcular bien el tiempo hasta que pase otro bus dirección Nazca. Ya en Nazca otra vez nos damos una vuelta y entramos a tomar algo en un bar donde está nuestro colega Fernando, el indio del hostal. Allí yo me voy de baretas! Y es que creemos que nuestros estómagos ya empiezan a resentirse….mal asunto. Nos vamos a un internet de los que hay en plaza de armas y luego nos vamos a comer a un chifa, bueno y barato, es lo mejor cuando ya no sabes en que andar. Nos cambiamos en la estación y esperamos al bus, que al final sale con media hora de retraso; sobre las 22.45. Allá vamos Arequipa, La Ciudad Blanca.


AREQUIPA


Islas BallestasVaya viajecito, vaya, vaya! Os cuento: El bus no demora mucho más y al poco llega, tras algún problemilla para aparcar en la dársena, bueno dársena, tengamos en cuenta que en Nazca no hay estación de bus y lo que hay en su lugar en un sitio sospechoso de serlo pero sin llegar apenas a tal propósito, es una especie de patio sin asfaltar en el que los buses se van situando ordenadamente. En uno de ellos leo “Los campesinos no son delincuentes” -saquen ustedes sus conclusiones- Alrededor de este patio se sitúan varias oficinas de agencias de viaje y ya está; ya tenemos la estación de bus de Nazca. Nos montamos todos y Almu y yo, como es nuestra costumbre en Perú nos montamos en los primeros asientos del segundo piso; el bus va lleno, varios turistas y algún lugareño. El bus tiene mejor pinta por fuera que por dentro, aunque es uno de esos de dos plantas, está un poco viejo y bastante sucio, cosa que empezamos a ver cómo común en todo el sur de Perú. El chofer, como la mayoría de ellos en Perú, es un cabroncete al que le gusta correr más de la cuenta y temerario como él solo. La carretera en ParacasCruzar los Andes por esas carreteras de dios no es fácil pero ser prudente y consciente de que llevas a cincuenta personas contigo sí que lo es. La realidad es que nuestro chofer lo primero que hizo al montar al bus y ya saliendo de la estación, fue llamar por el móvil. Que adelantamientos, Dios mío, menudo cabrón !!Este nos va a matar a todos!! La Panamericana, Qué bien suena! Pues es la peor carretera que he visto, yo pensaba que era una autopista, pero que va! Hemos estado toda la noche curva va, curva viene, aquí y allá, y es que como ya he dicho los Andes tienen tela marinera, prepárense a sufrir si piensan cruzarlos porque yo, solo de acordarme, ya me mareo. Jarl! De un lado el barranco, de otro la montaña y algún sin Dios cruzando por ahí por todo el medio! Hemos pasado verdadero miedo a lo que hay que añadir nuestros ya, más que probables reales, problemas digestivos. Almu está bastante peor que yo así que no quiero ni pensar cómo debe estar la pobre! Creo que esa sopa de cangrejo de Paracas hizo mella en su intestino, o quizás fue el zumo de naranja del desayuno de Nazca… sabe Dios, (y de saberlo, todos sabemos que se estará descojonando). Yo pedete a pedete voy saliendo del paso.



Siguiente capítulo:

CONTENIDO













Viajar a Perú

Diario de viaje

Amazonas,Ancash,Apurimac,Arequipa,Ayacucho,Cajamarca,Callao,Cusco,Huancavelica,Huanuco,Ica,Junin,La Libertad,Lambayeque,Lima,Loreto,Madre de Dios,Moquegua,Nazca,Pasco,Piura,Puno,San Martin,Tacna,Tumbes,Ucayali,Chachapoyas,Huaraz,Abancay,Huancayo,Trujillo,Chiclayo,Huacho,Iquitos,Puerto Maldonado,Cerro de Pasco,Moyobamba