Viajar a Perú

Diario de viaje


Carlos y Almudena Hola, me llamo Carlos y voy a relataros las incidencias del viaje que he realizado junto a mi pareja Almudena durante un mes por Perú, no hemos podido recorrerlo entero, Perú es casi tres veces España, pero si una parte muy importante, algún día volveromos para recordar y completar geográficamente el recorrido. Con este relato no pretendo hacer una obra literaria, solo dar a conocer lugares y situaciones que puedan servir de guia y facilitar el camino a otros viajeros que vengan detrás.


DE LIMA A PARACAS


Nos levantamos a las 6.00, para variar, nunca habíamos madrugado tanto en vacaciones, ni trabajando, y es que en Perú amanece pronto muy pronto pero también anochece sobre las 6.30 de la tarde, (manías de los países cercanos a los trópicos) bajamos a desayunar y ya está listo todo, comemos como balas porque el taxi espera. Viene el conductor pero con él, viene lo más parecido a una agente turista a la peruana! La carretera a ParacasTodo un poco caserillo pero más seguro para el turista que hacerlo por cuenta propia. El caso es que el día anterior preguntamos en el hostal por el viaje a Paracas en bus y nos dieron presupuesto que aceptamos, yo ya no podía comprarlo por internet, y tampoco teníamos muchas más opciones fiables. El taxi nos deja en la estación de bus antes de lo esperado. Facturamos el equipaje como en los aeropuertos y a esperar; vamos a viajar con una de las mejores empresas de transporte de pasajeros de Perú, - CRUZ DEL SUR- Nos montamos en el bus, y nos graban en video cuando subimos!¿?¡ el bus muy chulo, nosotros vamos a la segunda planta y nos ponemos adelante del todo, junto a una pareja mayor de italianos que también van a Paracas. Al poco de salir de Lima nos ponen el desayuno, y a medio viaje jugamos al bingo! yo no quito ojo de todo lo que se mueve por la ciudad! Vemos gente que verdaderamente se juega el tipo en la carretera, el otro día viniendo de Pachacamac vimos a un loco que arrastraba un carro con una altura aprox. de un par de metros lleno de pimientos, ¡iba por el carril de la izquierda!

Llegamos a Paracas, puritito desierto; según bajamos del bus nos ofrecen alojamiento. El apeadero donde te deja el bus en Paracas esta al final del pueblo, al lado de lo que parece un pequeño hotel y allí nos explica una chica muy maja el precio de habitaciones, y los diferentes tours que se pueden hacer por la zona. Antes de aceptar preferimos darnos una vuelta por el pueblo y ubicarnos, la chica nos recomienda que vayamos por una especie de paseo junto al agua, en vez de por la calle principal, donde están esperando otros como ella para ofrecernos sus alojamientos y tours. En fin! Así es la vida de dura. Y claro cuando salimos a la calle principal después de haber andado un poco por el paseo…(muy bonito por cierto, se ve que es una zona también veraniega de rico peruano, claro nada que ver con lo que conocía)… nos encontramos con “charly el timido”! otro agente de viajes, clavado a Lu Diamond Philips pero con el pelo corto! El alojamiento que nos ofrece, “El Refugio del Pirata” nos pilla de camino así que vamos con él, un tío majete,(tiene que serlo), al llegar al hostal nos enseña la habitación todavía por preparar pero da igual, al primer vistazo

Muelle de Paracas

decidimos que nos quedamos, bonitas vistas al puerto y mar, así que… vamos a discutir precios y tours, la habitación 60soles, las Islas Ballestas 30, los tubulares por las dunas 80 y la Reserva Nacional de Paracas 30, estos precios por persona. Lo hacemos todo con el y arañamos todo lo que podemos, claro! Je, Todos contentos, no es bonito? Una vez los precios acordados…nos cambiamos y a la playa a tomar un poquillo el sol. La playa no es que sea nada del otro mundo, el agua es muy tranquila porque está dentro de una bahía y es muy calmada. Por allí pasan varios chavales con los diferentes menús de los restaurantes del pueblito, uno de ellos un chaval de 16 años dice, se queda con nosotros un rato charlando, viene de la selva, de la zona de Pucallpa, nos cuenta sobre su madre y la vida en la selva, dura vida la suya, ayuda a su tío en el restaurante y quiere ser cantante como una de Venezuela al que él mira y al que le recuerdo, jeje. Dentro de un poco iremos a comer, ceviche y marisco por supuesto, las conchas negras son mejillones. y luego haremos la ruta por las dunas en coches especiales.

¡Qué GOZADA! Espectacular! Nos han recogido para ir al Desierto como no, adivinen…. Si, en combi, también van otras dos parejas, una de peruanos la otra mixta de limeña y australiano, todos jóvenes y eso… al desierto; una vez allí nos hemos montado en un boogie, la pareja local en uno y la limeñita, el aussi y nosotros en el otro; y ala, a hacer el cabra por las dunas! RUINAS DE PACHACAMACIncreíble duna arriba duna abajo… y vuelta a empezar, el desierto es una gozada, después de un ratito(acepción española porque los ratitos de Perú son muy breves). Hemos hecho fotos, Mario, el jefe, tio muy majete, de unos cuarenta tacos calvete y color veraniego…nos ha tirado todas las fotos que hemos querido y más. Una vez en la cima de una de las dunas más altas, hemos hecho sand-board, no hay mucha movilidad pero mola. Almudena es una makina y es la que mejor baja y con un estilo profesional que te cagas. Ha durado todo unas dos horas pero han sido inolvidables. El Desierto un 10. Ah! Mucha arena , recomendable llevar pañuelo o cerrar la boca, ojo! Cuidado con la cámara y la arena! De vuelta en el hostal tenemos que pedir un par de cosillas de uso higienico, se las pido al un mozo pequeñajo, un tío que solo sabe decir “!ah-ya”, con acento de campesino desganado y con un cierto aire de indiferencia. Bueno pues después de pegarnos unas buenas duchitas lo que tenemos que hacer es ir a reponer energías, y nos bajamos a unos puestecitos que hay al lado del hostal en una plaza de poca fortuna estética, en la que no hay mucha gente pero en la que se está de maravilla; donde nos sentamos nosotros nos atiende un chaval que bien nos aconseja, y nos pedimos una sopa de cangrejo para chuparse los dedos, aunque nos la tomamos con cierta reserva por aquello que dicen de la delicadeza del estomago europeo en Perú, no sé,… ya se verá. Y de ahí nos piramos a la cama que hay que descansar.


ISLAS BALLESTAS Y PARQUE DE PARACAS


Islas BallestasAquí estamos en la terraza del bar del hostal, al más puro estilo del oeste(peruano, jeje), esperando el autobús que nos llevara a Nazca, se supone que llega a las 17.30 pero no nos fiamos ni un poco. Hoy ha sido un día interesante. Por la mañana, a eso de las 8.00 hemos ido en lancha a las Islas Ballestas, que son todo una chulada. Además de lo bonito del paisaje, es impresionante ver miles de aves, pelicanos, cormoranes, algún cóndor, pingüinos, todos juntos y otros montones iguales de focas, bueno leones marinos para ser exactos, todo a muy poca distancia, como en los documentales esos de la tv. También hemos visto estrellas de mar y cangrejos súper grandes (como los que comimos ayer). Es como digo, un documental en vivo. Por suerte no nos ha caído ningún regalo de ninguna ave, que es lo más probable que pase si vas a las Islas Ballestas, así que recomiendo un sombrero y también alguna chaqueta o cortavientos porque en el viaje desde Paracas a las islas dura aproximadamente 20-30 minutos en lancha rápida y hace un poquito de fresco. Después de las islas hemos ido a ver la península de Paracas que es un desierto pero no es como el de ayer que era de dunas, éste es diferente es terreno muy árido de color rojizo, piso quebradizo y llano. Menudos acantilados que hay por esa zona. A la Islas Ballestasentrada de la Reserva Nacional de Paracas, se puede ver como el mar va retrocediendo con respecto a tierra firme, y también se puede ver la marca que dejó el tsunami provocado por el terremoto de hace dos años que sacudió fuertemente la zona y derribo varias construcciones, entre ellos varios hoteles que ahora se pueden ver levantando de nuevo. Vemos una playa de arena roja a lo lejos, el bus no va por carreteras, bueno sí pero no están hechas de asfalto ni nada parecido, están hechas de sal y barro, y cuando se mira a la pista, parece que es de asfalto normal,!? Nos dirigimos a un puertecito que hay al final del camino, mientras tanto el guía nos va contando cosas de la zona. Cuando llegamos al puerto, nos damos una vuelta, es chulísimo pero las cuatro casas que hay están medio cayéndose, y nos vamos a comer a un restaurante en el que nos ponemos las botas a un buen arroz con marisco, parecido a nuestra paella. Nos hubiera gustado habernos bañado pero es que hacía bastante aire y tampoco tenemos mucho tiempo. Vámonos que ya va siendo hora… en el pueblo también hay “cibercafés” con ordenadores muy lentos y una chiquillada considerable jugando alrededor, ya hemos recogido todas nuestras cosas del hotel y hemos dejado la habitación libre aunque nos cuidan el equipaje. Y como decía aquí estamos en la terraza del hostal tomando yo una kola inglesa y Almudena un kris de naranja; a ver si llega pronto el bus que ya empieza a retrasarse, y tenemos ganas de echar una cabezadita durante el viaje antes de llegar a Nazca, eso será sobre las 20,30

Pues no, no vamos a llegar a las 20.30, aquí estamos y son las 19.15, y todavía estamos esperando el bus de las 17.30, ya le he preguntado en varias ocasiones al Timido, y me asegura que viene pero es que lleva retraso, sabe dios lo que le ha podido pasar al bus porque por esa carretera….”La Panamericana” le llaman, yo pensaba que seria una especie de autopista que salía ya desde Chile e iba hasta centro América o algo así, y… que va! Es una “carreterucha” que no llega ni a comarcal gallega que recorre todo Perú de Sur a Norte junto a las costa, eso sí, es larga con cojones. –Otros veinte minutos nos dicen, que va a tardar el bus, ya van casi tres horas de veinte en veinte.. joer con los peruanos… nos dicen otros diez, en fin… hombre… al fin llega, y salimos de Paracas a las 20.10, nos dicen que se había averiado el bus, nos lo creemos, aunque Almudena cree que lo que querían era llenar el bus y por eso retrasaban su salida. El caso es que viene medio vacío y hace bastante frio dentro del bus. Je, ya en ruta, vamos bien. Parada en Ica…y se baja toda la gente menos Almudena y yo. Vamos en un bus de dos plantas a Nazca, completamente solos! Lo cual nos hace bastante gracia, nos sentamos adelante del todo en una mesa junto al parabrisas del bus y de repente nos traen la cena; arroz, carne de algo, y una bebida, no está mal pero… La poli para el bus parece una revisión normal y seguimos con normalidad, ya son las 22.00, ¿a qué hora llegaremos? En fin nosotros relajados hasta Nazca



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